Como padres o tutores, es común enfrentarnos a momentos de tensión y competencia entre nuestros hijos.
Esta hostilidad entre hermanos parece un desafío constante lleno de peleas, celos y comparaciones que nos generan frustración y preocupación.
Sin embargo, esta dinámica es parte natural del desarrollo familiar y emocional de los niños.
Estas emociones negativas y conductas competitivas surgen al percibir a los hermanos como rivales en la obtención de recursos, atención o aprobación parental.
Su severidad y frecuencia dependen de muchas cosas por ejemplo:
- La diferencia de edad.
- La personalidad.
- La manera en que los padres manejan las peleas.
- Posesión: Pelean por sus pertenencias, amigos o el tiempo con padres.
- Posición familiar.
!!QUÉ NO SE DEBE HACER¡¡🙅
Como cuidadores de nuestros menores debemos evitar hacer lo siguiente:- No compare a sus hijos con otros.
- No escoja favoritos.
- No reaccioné de más a las peleas de los niños/@.
¿CÓMO REDUCIR LA RIVALIDAD ENTRE HERMANOS?💥
- Reconocer sus logros personales.
- Respetar su individualidad.
- Dedicarles tiempo de calidad a cada niño/@.

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